Seguramente si miramos a nuestro alrededor podremos nombrar a varias personas que destacan por ser habilidosas en algo que a nosotros no nos parece tan sencillo de realizar.

Sin embargo, hay un dicho en japonés que me parece que se puede aplicar al mundo del Buda; "kiyoubirnbou"38. Me parece que tiene mucho de cierto porque es de todos bien sabido que a pesar de su maña y destrezas, estas personas no se hacen ricas. Por lo general estas personas hacen uso de sus habilidades cuando otras los necesitan pero pasado el tiempo, no les queda nada con lo que resarcir su esfuerzo, es decir; siguen tan pobres como al principio. En la empresa se suele dar el caso de estos habilidosos individuos gozan de buena inteligencia y son capaces de organizar los problemas dentro de su cabeza, encontrando las solución sin necesidad de explicaciones ni tiempo que perder. Al poco tiempo, su fama se extiende por el lugar de trabajo y empiezan a llegarle peticiones de ayuda por todas partes. Evidentemente, a todo el mundo le gusta sentirse necesitado y le reconforta saber que sus dotes son admiradas y reconocidas por los compañeros más veteranos e incluso, los propios jefes. Los elogios y palmaditas en la espalda vienen acompañados de montañas de trabajo que no se atreve a rechazar porque considera que hay muchas personas que confían en su maravillosa capacidad. Sin embargo, pasado el tiempo se dará cuenta de que en realidad, la gente que tanto le elogia sólo aprovecha sus dotes para cargarle de molesto trabajo e inconscientemente, ha estado permitiendo que lo utilicen caprichosamente. 

No pretendo decir al lector que deje sus habilidades se haga pasar por una persona torpe para evitar que le exploten. Pero si le recuerdo que conviene saber hacerse el tonto de vez en cuando. Creo que mejor que intentar destacar o desplegar esas habilidades en numerosas facetas de la Vida es mucho mejor, concentrarse en una ele ellas y dedicarse en cuerpo y alma.

Es necesario saber dedicar parte de nuestra energía a algo concreto en la búsqueda de un objetivo que nos hemos propuesto de antemano. Repetir esta actividad es la manera más segura de acercarnos a lo que realmente necesitamos.

Quizás esta falta de objetivos y perseverancia en desarrollar algo concreto, es lo que le falta al habilidoso que todos conocemos y hace que sea alguien práctico pero sin merma ni gloria. Necesitamos desarrollar esa concentración en la consecución de nuestros objetivos y permitir que nuestros instintos trabajen de tal manera que a partir de un tiempo, todo aquel esfuerzo primario se convierta en algo mecánico y natural. 

Dr. Masaaki Hatsumi Sensei
“Los Pergaminos Secretos de Togakure Ryu"

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36 Nota del traductor: “Kiyoubimbou” la traducción literal seria; "habilidoso y pobre". Hace referencia a alguien habilidoso que no recibe nada o a alguien que no se dedica seriamente a algo concreto. Se podría relacionar con el refrán usado en el mundo hispánico de "aprendiz de todo, maestro de nada”.

 

20170599 Japoìn Kyoto