Los guerreros dejaron muchos grabados de cómo captar el sentido máximo a través del sueño divino. Takamatsu Sensei me contó una historia de cómo, viendo una escena de batalla entre un demonio y una mariposa en un sueño (la gran fuerza del demonio no podía agarrar la mariposa que revoloteaba), pudo entender el  Gokui(150; y así en verdad existe en tal tipo de cosas el sentido máximo en un sueño. Uno podría pensar que en un mundo coherente, de técnica racional no hay lugar para los sueños o los fantasmas, pero contra el telón de fondo de la fuerza de uno convirtiéndose en tres, o a través de un destello generar una técnica nueva, uno no puede evitar pensar en que alguna fuerza está actuando.
 
Matisse también dijo algo así: “Cuando nace el arte superior, uno no sólo siente el poder del artista, sino también un gran poder desde el exterior…” La visión como un sueño dentro del arte, el talento que busca expresar lo que reside en el interior, la fantasía y la realidad, el infinito oculto en este arte grita hacia él. Por ahora, pongámoslo como una sustancia que no puede ser percibida por los sentidos humanos. A través de esta sustancia se nos da la vida. Por ella estamos protegidos. Por encima de todo el practicante de las artes del guerrero debe ser consciente de esto. Y desde esta visión directa, uno por uno, empezará a entender la ley sutil(16) que hace nacer la esencia infinita.
 
(14) Aparición en un sueño.
(15) ‘Sentido último’; la esencia interna, los secretos de un arte.
(16) Myôhô– una técnica excelente, método habilidoso; los secretos o el misterio. En budismo: el Saddharma, la ley maravillosa, la ley primaria suprema del universo.
 
Togakure Ryu Shinden Gokui
Masaaki Hatsumi Sensei